¡Escudo de vida en el Suroeste! El plan para blindar los Farallones del Citará y sus tesoros naturales

¿Te imaginas un lugar donde el oso de anteojos camina libre, el gallito de roca despliega su color de fiesta y el agua nace pura para abastecer a miles de familias? Ese paraíso existe en Antioquia y se llama la Reserva Forestal Protectora Farallones del Citará.

Para asegurar que este tesoro natural siga brillando por generaciones, Corantioquia y la ONG internacional Nature and Culture International (NCI) han firmado una alianza histórica. Con una inversión de 106 mil dólares por parte de la ONG, sumada al respaldo técnico de la corporación ambiental, se pondrá en marcha un plan integral para recategorizar y proteger este pulmón verde.

Te contamos, de forma sencilla, por qué esta noticia nos alegra el corazón y beneficia a todo el territorio.

Un gigante verde entre tres municipios

La Reserva no es pequeña: abarca 30.075 hectáreas de pura vida, estratégicamente distribuidas en tres de nuestros queridos municipios del Suroeste antioqueño:

  • Andes: 13.933 hectáreas.
  • Betania: 8.986 hectáreas.
  • Ciudad Bolívar: 7.156 hectáreas.

En este inmenso territorio nacen ocho microcuencas hídricas vitales. Además, es el hogar de especies que están en peligro y que son verdaderos símbolos de nuestra biodiversidad, como el carismático loro orejiamarillo y el imponente oso de anteojos. ¡Un verdadero santuario que merece el mejor cuidado posible!

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      [ 30.075 Hectáreas de Magia Natural ]
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 Andes              Betania         Ciudad Bolívar
(13.933 ha)        (8.986 ha)         (7.156 ha)

¿En qué consiste la recategorización? Una estrategia en dos partes

Para cuidar el territorio de manera inteligente, no se puede medir todo con la misma vara. Por eso, los estudios técnicos apuntan a dividir el área en dos figuras de conservación complementarias:

1. Un Parque Natural Regional (PNR)

Aquí se agruparán las zonas con mayor nivel de conservación. Hablamos de los escarpes más imponentes, los bosques altoandinos y los páramos, donde el cuidado debe ser estricto para garantizar la fábrica de agua.

2. Un Distrito Regional de Manejo Integrado (DRMI)

Esta figura rodeará al Parque Natural. Su magia radica en que reconoce que allí vive gente y se desarrollan actividades productivas históricas. El objetivo es ordenar el territorio para que la agricultura, el turismo y la vida comunitaria caminen de la mano con la sostenibilidad.

Voces que inspiran el cambio

Para Liliana María Taborda González, directora general de Corantioquia, este proceso marcará un hito clave:

“Con esta firma lograremos realizar estudios valiosísimos que nos permitirán hacer los ajustes necesarios a través de una nueva categorización. Este proceso marcará un hito importante para conservar el recurso boscoso, las fuentes hídricas, la fauna y, en especial, para el bienestar de todos los ciudadanos que habitan la Reserva”.

Por su parte, Renzo Paladines, director de Nature and Culture International, enfatizó que el agua es el motor del desarrollo local y que el compromiso va más allá del papel: el objetivo final es apoyar las acciones reales de manejo y cuidado diario del territorio.

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Conservación con la gente y para la gente

Este proyecto, que se extenderá inicialmente hasta el 31 de diciembre de 2027, no se hará a puerta cerrada. Todo lo contrario. La alianza contempla un componente participativo muy fuerte donde las comunidades locales, los sectores productivos, las autoridades municipales y, de manera muy especial, las comunidades indígenas de la zona de influencia tendrán voz y voto.

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