El arte que se siente con el corazón: 32 artistas con discapacidad visual exponen sus obras en Bogotá

Dicen que para crear arte solo se necesita imaginación, emoción y muchas ganas de expresarse, ¡y esta exposición es la prueba perfecta de ello! Desde este 22 de octubre, la Casa Delegada del Quindío en Bogotá abrirá sus puertas a una muestra sencillamente inspiradora organizada junto al Centro de Rehabilitación para Adultos Ciegos (CRAC).

Se trata de 64 obras únicas creadas por 32 personas ciegas y con baja visión, quienes a través de la pintura y la escultura han transformado sus recuerdos, vivencias y sueños en deslumbrantes expresiones artísticas.

“Sintiendo el pasado, creando el futuro”: Cuando el arte trasciende la vista

La exposición nace de la iniciativa “Sintiendo el pasado, creando el futuro”, un espacio donde los participantes exploran tres momentos clave de sus vidas: lo que vivieron en el pasado, lo que experimentan hoy y todo aquello que anhelan para el mañana.

En esta muestra no hay límites para soñar. Entre los lienzos y esculturas se encuentran historias mágicas y profundamente humanas: desde una participante que plasmó su deseo de navegar en góndola por Venecia junto a su pareja, hasta otra que imaginó contemplar las auroras boreales en Suiza. Son escenas cargadas de sentimiento donde el pincel, la arcilla y el color toman forma a través del tacto, los aromas, la memoria y la intuición.

Detrás de este recorrido se encuentra María del Carmen Torres, artista y tallerista rehabilitada en el CRAC, quien guía a los creadores enseñándoles a conectar con las texturas y a dominar la ubicación espacial en cada lienzo.

Mucho más que pintura: El arte como herramienta de rehabilitación

Más allá del valor estético, este proceso creativo cumple un papel fundamental en la vida de los participantes. Muchos de ellos se reencontraron con el arte tras haber perdido la visión, mientras que otros descubrieron por primera vez la magia de sostener un pincel.

Tal como explica Martha Lucía Niño, terapeuta ocupacional y subdirectora del programa de baja visión del CRAC:

“El arte se convierte en estos talleres en un medio para poner en práctica muchos elementos que se entrenan durante la rehabilitación, como el desarrollo de otros sentidos diferentes a la visión, la orientación espacial, las habilidades cognitivas y psicomotoras, así como la adquisición de hábitos positivos que favorecen la participación social y cultural.”

Una invitación a reconectar con los sentidos

Esta gran muestra no solo rinde homenaje a la resiliencia y al talento de sus creadores, sino que invita al público general a abrir la mente y reconocer a las personas con discapacidad visual como verdaderos actores de la vida cultural.

Cada pincelada y cada relieve cuentan una historia de superación, confianza y libertad. Si estás en Bogotá a partir del 22 de octubre, no te pierdas la oportunidad de vivir esta experiencia artística y dejarte llevar por obras que no solo se miran, sino que se sienten con el alma.

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