Camila Loboguerrero: legado eterno de la pionera del cine colombiano
Camila Loboguerrero (1941-2025) fue la primera mujer colombiana en dirigir un largometraje de ficción, cuando en 1984 estrenó Con su Música a Otra Parte, y desde entonces se convirtió en una figura indispensable en la historia del cine nacional. Su vida y obra representan una mezcla de arte, lucha social y compromiso con la cultura audiovisual del país.


Graduada en Bellas Artes de la Universidad de los Andes, complementó su formación en París con estudios en Historia del Arte en La Sorbonne y luego en cine antropológico en la Universidad de Vincennes. Durante su estancia en Europa, descubrió su pasión por el lenguaje cinematográfico, que convirtió en herramienta para narrar las historias silenciadas de Colombia.
Su filmografía marcó hitos importantes: Con su música a otra parte (1984) exploró el choque generacional a través de una madre bolerista y una hija moderna; María Cano (1990) rindió homenaje a la líder obrera y ganó reconocimientos internacionales; y Nochebuena (2008), una comedia familiar escrita junto a su hijo Matías, se convirtió en símbolo de las nuevas oportunidades para el cine nacional gracias a la Ley de Cine.

De izquierda a derecha Victor Morales, director Festival Internacional de Cine de Oriente y Camila Loboguerrero, directora, guionista y montajista de cine
Además de sus largometrajes, fue autora de cortometrajes y documentales galardonados como Ya soy rosca, Póngale color y Vida de perros, piezas que abordaban con sensibilidad temas sociales, étnicos y culturales, proyectados en festivales de Iberoamérica.
En el sector público, su liderazgo fue fundamental. Desde la Dirección de Cinematografía del Ministerio de Cultura (2000-2002), impulsó iniciativas como Las Maletas de Cine Colombiano, los Premios Nacionales de Cine y el boletín Claqueta. También fue presidenta de la Asociación de Guionistas, vicepresidenta de la Sociedad de Gestión de Actores y fundadora de la Sociedad de Directores Audiovisuales, trabajando por los derechos de los creadores en un medio dominado por hombres.

Una de sus últimas y más memorables apariciones públicas fue en el Festival de Cine de Oriente, en Concepción, Antioquia, donde tuvimos el honor de compartir con ella la proyección de María Cano y un conversatorio lleno de emociones y aprendizajes. Fue un encuentro enriquecedor con una mujer valiente, inteligente, amable y profundamente valiosa, que conmovió a todos los asistentes por su lucidez y generosidad. Ese momento quedará grabado como una despedida luminosa y cercana de una de las grandes del cine colombiano.
Su legado fue reconocido con múltiples distinciones, entre ellas premios de Colcultura, medallas al mérito cultural y, en 2024, el Premio Macondo de Honor, máximo reconocimiento de la Academia Colombiana de Cine por su contribución al desarrollo artístico e institucional del país.
Falleció la madrugada del 21 de junio de 2025, en su hogar en Bogotá, a los 83 años. El Ministerio de las Culturas y diversas entidades del sector expresaron su pesar, exaltando su papel como una figura transformadora del cine colombiano.
Hoy, su legado sigue iluminando la pantalla. Camila Loboguerrero nos enseñó que el cine no solo se hace con cámaras y guiones, sino también con convicciones, sueños y coraje.
“Camila Loboguerrero abrió la puerta, prendió la cámara y nos enseñó que el cine colombiano se filma con valentía y se proyecta para siempre.”
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