Lo que callan las mujeres en la lactancia: Pequeñín rompe el silencio y abre la conversación
La lactancia materna siempre se ha presentado como una experiencia perfecta, tierna y sin dificultades, pero la realidad de miles de mujeres en Colombia y el mundo es muy distinta. Miedos, dolores físicos, juicios sociales y silencios emocionales acompañan a muchas madres en este proceso. Por eso, Pequeñín, la marca de Essity, decidió abrir la conversación y dar voz a lo que suele callarse, demostrando que hablar también es una forma de sanar.
La verdad detrás de la lactancia materna
En Colombia, según la Revista de Salud Pública de la Universidad Nacional, el 32,8 % de las mujeres presenta depresión posparto. Un número que refleja que la salud mental materna necesita tanta atención como el aspecto físico. A nivel global, la OMS advierte que entre el 10 % y el 20 % de las madres enfrenta síntomas de depresión tras el parto. Y es aquí donde la lactancia se convierte en un espejo de esas emociones calladas.
Lo que callan las madres durante la lactancia
Pequeñín identificó algunos de los silencios más comunes que atraviesan las mujeres en esta etapa:
- “Tengo miedo de no producir suficiente leche.” La ansiedad por cumplir con una producción abundante es frecuente, aunque la lactancia no se mide solo en cantidad, sino en amor, contacto y vínculo.
- “Me duele y me siento agotada.” Fisuras en la piel, mastitis y cansancio extremo son realidades que muchas esconden por temor al juicio. Reconocerlo es el primer paso para buscar ayuda.
- “Me siento juzgada por cómo lo hago.” Opiniones externas sobre el tiempo de lactancia o el uso de fórmula generan culpa y presión innecesaria.
- “No siento el vínculo que todos dicen que debería sentir.” El lazo madre-bebé no siempre es inmediato; se construye con el tiempo y diferentes formas de cuidado.
- “No puedo con todo a la vez.” Trabajo, hogar, pareja y autocuidado suman responsabilidades difíciles de conciliar en silencio.
Hablar es un acto de valentía
Para Pequeñín, romper el silencio es una manera de empoderar a las madres. Como explica Carlos Vélez, Marketing Director de la marca: “Queremos que las madres reconozcan que sus miedos son reales y compartidos, y que no tienen que callarlos. La lactancia no es perfecta, es diversa, y debe vivirse sin culpas ni idealizaciones.”
Además, especialistas recuerdan que herramientas como el Test de Edimburgo permiten identificar señales tempranas de depresión o ansiedad posparto y facilitan la búsqueda de apoyo profesional.
Un propósito más allá de los productos
Con esta campaña, Essity y su marca Pequeñín reafirman su compromiso con las madres: crear espacios de confianza, derribar estigmas y acompañar la maternidad desde la empatía y el respeto. Porque hablar de lo que se calla es el primer paso para transformar la lactancia en un proceso más humano, real y lleno de bienesta
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