Crisis en la Fundación Materno Infantil de Chigorodó: el hospital clave del Urabá antioqueño al borde del cierre por deudas millonarias
La Fundación Materno Infantil de Chigorodó, una de las instituciones más importantes en la atención materna y neonatal del Urabá antioqueño, atraviesa una de las crisis más graves de su historia. A pesar de los múltiples esfuerzos realizados desde agosto, la falta de liquidez amenaza con un cierre definitivo, dejando en riesgo a cientos de madres y recién nacidos de la región.
De acuerdo con el más reciente comunicado oficial, la Fundación ha sostenido mesas de trabajo con la Superintendencia Nacional de Salud, la Secretaría Seccional de Salud y Protección Social de Antioquia, y la Secretaría de Salud de Chigorodó. Sin embargo, los resultados no han sido suficientes para frenar la crisis que hoy compromete su sostenibilidad.

El principal problema radica en el incumplimiento de pagos por parte de las EPS Nueva EPS y Coosalud, que adeudan cerca de 6 mil millones de pesos —5 mil millones corresponden a Nueva EPS y 800 millones a Coosalud— de una cartera total superior a los 11 mil millones. Este déficit financiero representa más del 50 % de la cartera total de la institución, impidiendo la compra de insumos y el pago oportuno al personal de salud.
Ante este panorama, la Fundación se ha visto obligada a restringir temporalmente la atención a usuarios de Nueva EPS, buscando evitar que la deuda continúe creciendo y ponga en riesgo los servicios restantes.
El impacto es profundo: la institución atiende cerca del 70 % de la población obstétrica de Chigorodó y es la única en toda la subregión que ofrece terapia de hipotermia para recién nacidos con encefalopatía hipóxico-isquémica, un tratamiento vital que durante más de dos décadas ha contribuido a reducir la mortalidad materna y neonatal extrema en Urabá.
De no resolverse pronto la situación financiera, el cierre definitivo sería inminente, lo que representaría un retroceso en los avances logrados en salud materna desde los años 2000.
Pese a la gravedad del momento, la Fundación reafirma su compromiso con las madres, los bebés y las familias de la región, recordando que su misión depende directamente del cumplimiento financiero de las EPS.
Finalmente, el centro médico hizo un llamado urgente a Nueva EPS, Coosalud y demás aseguradoras para que se pongan al día con las obligaciones pendientes y así garantizar la continuidad de los servicios que salvan vidas en el Urabá antioqueño.
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