¡Despegue verde! LATAM y Ecopetrol lideran la ruta hacia una aviación colombiana sin emisiones
Desde la pista del aeropuerto Ernesto Cortissoz de Barranquilla, Ecopetrol y LATAM Airlines Colombia encendieron los motores de la transición energética. Con 32 000 barriles de Jet A1 coprocesado —creado con 1 % de materias primas renovables— estas compañías demuestran que volar más limpio no es un sueño, sino una realidad que ya recorre nuestros cielos.
El Jet A1 coprocesado es un combustible innovador desarrollado durante más de 15 años por el Instituto Colombiano del Petróleo y Energías para la Transición (ICPET). Utiliza materias primas renovables como aceite de palma y aceite usado de cocina, cumpliendo con la estricta norma internacional ASTM D1655‑24b. Lo más interesante es que puede utilizarse sin modificar las aeronaves comerciales, marcando un avance decisivo hacia los combustibles sostenibles de aviación (SAF), capaces de reducir hasta en un 80 % las emisiones de CO₂ frente al combustible convencional.
LATAM operará más de 700 vuelos abastecidos con este Jet A1 coprocesado en los aeropuertos de Barranquilla, Medellín y San Andrés. Cada vuelo representa una apuesta concreta por un futuro más limpio, apoyado por políticas claras y alianzas estratégicas entre ciencia, industria y transporte.
En esta alianza, Ecopetrol aporta su liderazgo en investigación y producción, mientras que LATAM aporta su experiencia operativa como pionera del uso de biocombustibles en vuelos en Colombia desde 2013. World Fuel Services y Chevron participan en la distribución, y el transporte del combustible será compensado con créditos de carbono del proyecto Co₂Bio, que protege más de 270 mil hectáreas de bosques y humedales en la Orinoquía.
Este es solo el primer paso de una hoja de ruta ambiciosa. Ecopetrol proyecta una producción sostenida de SAF en su refinería de Cartagena y una nueva planta en Barrancabermeja, a medida que se consoliden los marcos regulatorios y las certificaciones de sostenibilidad. Esta visión de largo plazo es clave para transformar la aviación en una industria más responsable con el planeta.
Por su parte, LATAM Airlines refuerza su estrategia de sostenibilidad basada en cuatro pilares: eficiencia operativa, tecnología, compensaciones e impulso al SAF. Esta alianza fortalece el cuarto pilar al validar el uso de nuevos combustibles en condiciones reales, desarrollar la cadena de valor local y promover la creación de políticas públicas que fomenten esta industria emergente.
Un estudio encargado por LATAM y Airbus al MIT concluyó que Colombia tiene una de las mayores capacidades de producción de SAF en Latinoamérica, gracias a su productividad agrícola, sus bajos costos y su experiencia en biocombustibles. Todo esto convierte al país en un actor estratégico para liderar la descarbonización aérea en la región.
Con esta alianza, Colombia empieza a volar en la dirección correcta: hacia una aviación más limpia, competitiva y con conciencia ambiental. Ecopetrol y LATAM no solo llenan tanques, también encienden motores para una nueva era de sostenibilidad que comienza hoy, con cada vuelo que despega llevando un pedacito de futuro en su combustible.




