De la Olla a la Vitrina: Los Fritos Colombianos que Están Conquistando Estados Unidos

Por: Melisa Estrada/@meli.tastes

La comida colombiana no necesita presentación: es sabrosa, generosa, diversa y está llena de historia. Pero más allá de las famosas bandejas paisas, el sancocho y las arepas, hay una categoría que está robándose el show en Estados Unidos: los fritos. Sí, esos mismos que comemos en la esquina, en casa de la abuela, en las celebraciones y hasta en la playa. Hoy, los fritos colombianos están cruzando fronteras y ganándose un lugar en los menús y corazones de los foodies latinos (y no latinos) en Norteamérica.

Empecemos por la empanada, ese bocado perfecto que lo tiene todo: masa crocante de maíz, relleno jugoso de carne, pollo, papa, arroz o incluso versiones más modernas como queso con jalapeños o champiñones al ajillo. Las empanadas colombianas están presentes en panaderías, cafeterías, food trucks e incluso en supermercados donde se venden congeladas, listas para freír y disfrutar. ¿Y qué sería de una empanada sin ají? ¡Ese toque picante no puede faltar!

Luego está el glorioso buñuelo, esférico, dorado y con alma de queso costeño. Tradicionalmente navideño, el buñuelo se ha convertido en parte del desayuno colombiano en EE.UU., especialmente en ciudades como Miami, Nueva York y Houston. Lo encuentras fresco en panaderías o en presentaciones congeladas para hacer en casa. Con café, es un combo imbatible.

No podemos olvidar la arepa de huevo, uno de los fritos más complejos de preparar pero también uno de los más sabrosos. Originaria de la región Caribe, esta joya está hecha de masa de maíz frita rellena con un huevo entero. Su preparación puede ser un arte, pero cada vez más locales especializados y cocinas costeñas la están incluyendo en sus menús. Y quienes la prueban, repiten. Sin discusión.

La carimañola, aunque menos conocida fuera de Colombia, está empezando a abrirse camino. Hecha de masa de yuca rellena con carne o queso y frita hasta quedar crujiente, este frito tiene todo para convertirse en el próximo favorito del público. En lugares con fuerte presencia de la comunidad caribeña colombiana, como Miami o Tampa, ya forma parte del menú tradicional.

Y cerramos con uno de los más queridos: el aborrajado. ¿Plátano maduro frito relleno de queso? Sí, por favor. ¿Y si le agregamos bocadillo? ¡Mejor aún! El aborrajado es ese frito que mezcla lo dulce con lo salado de forma perfecta. Es uno de esos sabores que evocan infancia, tardes con la familia y mucho sabor colombiano.

Estos fritos son mucho más que comida: son cultura, identidad y nostalgia en forma de bocado. Cada vez que alguien en EE.UU. prueba uno de estos tesoros dorados, está conociendo una parte de Colombia. Su auge en el extranjero también habla del orgullo y la fuerza de la diáspora colombiana, que lleva sus sabores a donde va.

Así que la próxima vez que estés fuera de Colombia y veas una vitrina con empanadas, buñuelos o arepas de huevo… no lo pienses dos veces. Cómprala, pruébala y deja que el sabor te transporte directamente a casa. Porque los fritos colombianos no solo llenan el estómago: también llenan el corazón. 

About The Author