¡Un Universo para pequeños exploradores! La UPB inaugura el preescolar más innovador de Medellín

¿Te imaginas un lugar donde el salón de clases es una casita, el patio es un jardín abierto al cielo y cada rincón invita a jugar mientras se aprende? Ese lugar ya es una realidad en el corazón de Laureles. La Universidad Pontificia Bolivariana (UPB) ha dado un paso gigante hacia el futuro de la educación inicial con la apertura de su nuevo Preescolar, un ecosistema diseñado para que los niños sean los verdaderos protagonistas de su historia.

Mucho más que un edificio: Un hogar para el asombro

Inaugurado en el emblemático Ecocampus de la UPB, este nuevo espacio no es la típica escuela de pupitres alineados. Bajo el concepto de “casas”, el preescolar integra bibliotecas, zonas de juego, cocinas experimentales y rincones de arte.

Lo más fascinante es su corazón: un jardín central abierto al cielo que baña de luz natural cada rincón, fomentando una conexión constante con la naturaleza y la exploración multisensorial. Como bien lo resume Clara Cecilia Ochoa López, coordinadora de la sección: “Los niños encuentran aquí un entorno seguro a su escala, donde el trabajo en equipo y la curiosidad son la norma”.

Pedagogía de vanguardia: Inspiración Reggio Emilia

La infraestructura no es solo estética; tiene un propósito pedagógico profundo. El nuevo preescolar se apoya en la metodología Reggio Emilia, un enfoque participativo donde el entorno se considera el “tercer maestro”.

Aquí, el objetivo es potenciar:

  • La indagación: Preguntar es el primer paso para aprender.
  • La creatividad: Espacios pensados para el arte y la expresión.
  • Habilidades socioemocionales: Aprender a convivir en armonía desde la primera infancia.

Voces que inspiran

El evento de inauguración, que contó con la presencia de Monseñor Ricardo Tobón Restrepo, fue un momento de alegría para las familias. Padres como Felipe Gallego y Julio César Gómez compartieron su asombro al descubrir este “universo” educativo que supera cualquier expectativa. Para ellos, no es solo un colegio; es la garantía de que sus hijos crecerán en un ambiente que valora el bienestar y el aprendizaje significativo.

Con esta apuesta, la UPB reafirma que para formar a la “universidad del futuro”, hay que empezar por cuidar y potenciar el presente de nuestros niños. Medellín celebra hoy un nuevo hito educativo que, sin duda, dejará huella en las próximas generaciones.

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