Las cinco tendencias que marcarán el panorama económico de Colombia en 2026
La Reunión Anual del Foro Económico Mundial (WEF), realizada en Davos, dejó un mensaje contundente para los países emergentes: 2026 estará marcado por la volatilidad global, pero también por la capacidad de anticiparse y convertir la incertidumbre en oportunidades estratégicas. En este contexto, Colombia se perfila como un mercado con alto potencial para atraer inversión, fortalecer su ecosistema empresarial y consolidar su posicionamiento internacional.
De acuerdo con proyecciones de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), la economía colombiana crecería alrededor de 2,8 %, reflejando resiliencia frente a los desafíos globales. No obstante, el entorno exigirá decisiones más ágiles, lectura fina del contexto internacional y una visión estratégica de largo plazo.
En este escenario, Kapital, unicornio latinoamericano del sistema financiero, compartió su análisis sobre las cinco tendencias clave que definirán el rumbo económico de Colombia en 2026, a partir de las discusiones sostenidas en Davos y de su experiencia acompañando a más de 1.300 pymes en la región.
Volatilidad como nueva constante económica
El consenso global apunta a que la incertidumbre dejará de ser un fenómeno coyuntural para convertirse en una condición estructural. Factores como las tensiones geopolíticas, los ajustes en política monetaria y los cambios en las cadenas de suministro seguirán generando escenarios de alta variabilidad.
“El desafío para países como Colombia no es intentar aislarse de la volatilidad, sino entenderla, anticiparse y aprender a navegarla. En un entorno incierto, la clave está en tomar decisiones informadas y actuar con agilidad para convertir la volatilidad en una ventaja competitiva”, señaló René Saul, CEO y cofundador de Kapital.
Atracción de inversión en un entorno más selectivo
En un mundo cada vez más fragmentado, la inversión extranjera será más estratégica y menos dispersa. Colombia tendrá la oportunidad de diferenciarse si logra ofrecer estabilidad institucional, reglas claras y mecanismos eficientes para canalizar capital hacia proyectos productivos alineados con una visión de largo plazo.
Reconfiguración del comercio internacional
La renegociación de tratados y los nuevos equilibrios comerciales abren oportunidades indirectas para países como Colombia, que pueden posicionarse como socios confiables, hubs regionales y plataformas de acceso a mercados estratégicos, en un contexto donde América Latina busca consolidarse como actor clave en las cadenas de valor globales.
El financiamiento como habilitador del crecimiento empresarial
Durante el Foro se destacó el rol de las instituciones financieras y de los modelos alternativos de financiamiento para acompañar a las empresas en contextos complejos. Facilitar el acceso a capital, especialmente para pymes y compañías en expansión, será fundamental para sostener el crecimiento económico local.
“La agilidad, la facilidad en los procesos y la trazabilidad financiera se convierten en factores clave para que las pymes puedan crecer de manera sostenible y aprovechar oportunidades en tiempo real”, agregó René Saul.
Confianza y narrativa país
Más allá de los indicadores macroeconómicos, Davos dejó claro que la confianza y el relato país son determinantes. Proyectar a Colombia como un mercado resiliente, con talento, innovación y oportunidades de largo plazo será clave para atraer inversión y fortalecer su posicionamiento internacional.
Las conclusiones apuntan a que los países que logren leer el contexto global con criterio, canalizar capital hacia proyectos bien estructurados y fortalecer su ecosistema empresarial, serán los que mejor aprovechen la incertidumbre como motor de crecimiento.
Para Colombia, el reto en 2026 estará en anticiparse, consolidar la confianza y habilitar a sus empresas —especialmente a las pymes— con herramientas financieras que les permitan crecer, atraer inversión y convertir la volatilidad en una ventaja competitiva.




