La educación media, un punto crítico para cerrar brechas y ampliar oportunidades en Colombia

Garantizar que niñas, niños y jóvenes culminen su trayectoria educativa sigue siendo uno de los grandes desafíos del país. En este contexto, la educación media (grados 10° y 11°) se consolida como el nivel más vulnerable del sistema educativo y un factor determinante para el futuro social y económico de Colombia.

Aunque la educación es un derecho fundamental, la educación media aún no logra consolidarse como una etapa garantizada para todos. Actualmente, solo 1 de cada 2 estudiantes que ingresan al sistema educativo llega a los grados 10° y 11°, y apenas 1 de cada 4 desarrolla competencias básicas de manera integral, lo que limita sus posibilidades de continuar estudiando o acceder a empleos formales y de calidad.

De acuerdo con el Observatorio de Realidades Educativas (ORE) de la Universidad ICESI, Colombia presenta una cobertura cercana al 50 % en educación media, con alrededor de 1,5 millones de jóvenes en edad escolar por fuera del sistema educativo. A estas dificultades de acceso se suman brechas significativas en los aprendizajes: solo uno de cada dos estudiantes alcanza niveles adecuados en áreas clave como matemáticas y lectura crítica.

Las desigualdades territoriales profundizan este panorama. Mientras algunas entidades territoriales certificadas alcanzan coberturas cercanas al 80 %, regiones como la Amazonía y la Orinoquía registran niveles entre el 10 % y el 20 %. Departamentos como Guainía, Vaupés y Amazonas enfrentan mayores barreras para que sus jóvenes culminen la educación media con aprendizajes suficientes, según evidencia académica.

En el marco del Día Mundial de la Educación, este escenario resalta la importancia de la educación media como un factor clave para la movilidad social. Finalizar este nivel permite acceder a ingresos hasta un 20 % superiores, e incluso duplicarlos frente a quienes solo culminan primaria, además de ampliar las oportunidades de formación y empleo.

Al respecto, Alejandra López, gerente de ATEM, señaló que:
“La educación media es un momento vital en el que muchos jóvenes toman decisiones clave sobre su futuro. Cuando no existen oportunidades reales para continuar estudiando o ingresar al mundo laboral, quedan atrapados en trayectorias de exclusión que profundizan las brechas sociales y territoriales”.

Asimismo, López destacó que el rezago de este nivel educativo responde a factores estructurales:
“Las desigualdades territoriales en la educación media no son accidentales ni recientes. Avanzar hacia la obligatoriedad de este nivel es fundamental para cerrar brechas, garantizar trayectorias educativas completas y ofrecer a todos los jóvenes, sin importar su lugar de origen, herramientas reales para construir sus proyectos de vida”.

Garantizar el acceso, la permanencia y la culminación de la educación media es una apuesta estratégica para el país. De ello depende no solo el futuro de millones de jóvenes, sino la capacidad de Colombia para avanzar hacia un desarrollo más equitativo, productivo y sostenible.

About The Author