Cuando la paz se siembra con identidad, el territorio florece

Antioquia no solo está construyendo carreteras y edificios, también está construyendo esperanza. Y buena parte de ese trabajo silencioso pero poderoso lo está liderando Comfenalco Antioquia, que con su estrategia de Institucionalidad y Paz ha demostrado que se puede reconciliar el territorio desde la raíz: las comunidades.

En su primer año, esta apuesta impactó directamente a 197 personas en las nueve subregiones de Antioquia, la mayoría mujeres y víctimas del conflicto armado. Pero no se trata solo de cifras: se trata de vidas transformadas, de historias como la de Farit Enrique Mena, un joven del barrio Obrero de Turbo, que decidió cambiar balas por diseño y fundar Visaje Negro, una marca de ropa que celebra el orgullo afro y el poder de la identidad.

“Canastas de Paz es la oportunidad para que los emprendedores locales podamos contarle al mundo lo que hacemos”, dice Farit con convicción.

Emprender para sanar, crear para resistir

Con programas como Negocios Inclusivos para la Paz y Canastas de Paz, Comfenalco no solo entrega herramientas, sino que teje redes de apoyo, abre espacios de visibilidad y fomenta la economía con sentido social y ambiental.

Además de fortalecer 10 emprendimientos comunitarios, la Caja logró articular 35 alianzas con entidades públicas y privadas, movilizar a más de 50 actores regionales y activar más de 40 espacios de diálogo, todo con un enfoque inclusivo, participativo y restaurador.

Y esto no es todo. Las apuestas de futuro suenan igual de emocionantes:

  • Memoria para la Paz, para no olvidar lo vivido.
  • Turismo para la Paz, para redescubrir el territorio desde la resiliencia.
  • Redes de economías solidarias, para crecer desde la cooperación.

Paz con propósito: una transformación que empieza desde lo local

La paz no se firma: se vive, se trabaja, se construye día a día. Y eso es lo que Comfenalco Antioquia está haciendo al acompañar a las empresas y comunidades en su transición hacia territorios sostenibles y productivos. Con apuestas como Paz con la Naturaleza, Escuela de Paz y Restaurando Nuestro Futuro, el enfoque no es solo económico: es humano, ambiental, histórico y cultural.

Además, están en proceso de obtener la certificación del Sistema de Gestión de Cultura de Paz Organizacional (NTE SGCPO) con ICONTEC, un paso que refuerza su compromiso serio y medible con esta causa.

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