Un recuerdo vivo y una partida de ajedrez.

  • La Marcha de la Noviolencia se llevó a cabo en su tercera jornada y alrededor de 200 caminantes transitaron 16 kilómetros desde San Jerónimo hasta Sopetrán.
  • Al recorrido se sumaron Daniel Gaviria, hijo de Guillermo Gaviria, Sofía Gaviria, hermana del Gobernador, Luis Javier Botero, asesor de paz y Sergio Trujillo, gerente de RIA (Reforestadora Integral de Antioquia).
  • A través de un tablero de ajedrez y unas piezas talladas en madera, Heriberto Aranguren, sargento retirado y Daniel Gaviria, hijo de Guillermo Gaviria, rememoraron la historia de un secuestro.

La historia de dos ajedreces tallados en cautiverio se cruzó en la Marcha de la
Noviolencia que, en su tercera etapa, transitó entre San Jerónimo y Sopetrán con
200 caminantes. Heriberto Aranguren, Sargento Mayor del Ejército retirado y
caminante, sacó durante la Marcha un ajedrez y al abrirlo, de las piezas surgieron
los recuerdos y de un tablero, las palabras.

Fue secuestrado el 22 de junio de 1999 en el sur del departamento de Córdoba en
combates con la antigua guerrilla de las FARC, estuvo 1430 días en cautiverio y
sobrevivió a la masacre de Urrao, donde desafortunadamente tuvo que presenciar la muerte de Guillermo Gaviria y Gilberto Echeverri el 5 de mayo del 2003.

Con detalle, pero sobre todo con mucho cuidado, saca de su bolso un tablero de
ajedrez, dice que es el único buen recuerdo que tiene del cautiverio. “La guerrilla me regaló un ajedrez, y un ratón se me comió el caballo. Le dije al jefe guerrillero,
présteme un cuchillo y yo tallo el caballo que me falta. Vio que quedó bonito y me
dijo, hermano, hágame un ajedrez y les hice un ajedrez de 1 metro x 1 metro
cuadrado y figuras de 20 centímetros para que los guerrilleros aprendieran a jugar
ajedrez”.

Durante la marcha, Daniel Gaviria, hijo de Guillermo Gaviria llevaba en sus manos
un estuche negro y reencontrarse con Heriberto lo llevó a sacar el preciado regalo
que allí guardaba. Un ajedrez tallado en madera con un mensaje de su padre, un
ajedrez elaborado por Heriberto durante el cautiverio que compartió con Gaviria.
“Una vez yo fabrico mi juego de ajedrez, me dice el doctor Gaviria, Heriberto,
hágame el mío, pero en chonta, en macana. Yo le dije, pero doctor, eso es muy duro
y me dice, si yo le hago un peón, usted me hace el ajedrez”.

De ese compromiso se talló el ajedrez que Daniel llevaba consigo y con una
profunda emoción, ambos pusieron sus juegos sobre un pedazo de tierra mientras la marcha hacía su primera parada y se dispusieron a jugar una partida.

“A mí me entregan el ajedrez en el funeral de mi padre después del asesinato y es
muy especial para mí y para esta Marcha de la Noviolencia”, menciona Daniel, quien
con alegría dice celebrar este reencuentro. En el ajedrez de Daniel, una dedicatoria
de un padre para su adorado hijo y en el ajedrez de Heriberto, la firma de las
personas con quienes compartió su secuestro.

Dos ajedreces, dos historias y un encuentro significativo hablan de la capacidad
humana de resistir y transformar la adversidad en algo hermoso y valioso que puede
sostenerse a través del tiempo. Dos ajedreces tallados en circunstancias extremas
son el símbolo de resistencia y de resiliencia que han abierto caminos de
Noviolencia.

El recorrido finalizó en el municipio de Sopetrán, donde sus habitantes abrieron los
brazos y con emoción dieron la bienvenida a los caminantes. La tierra de las frutas
los acogió con inmenso amor y tras un acto de conmemoración se hizo la entrega
de los símbolos al municipio y la siembra del árbol en compañía de Daniel Gaviria,
Sofía Gaviria y sus hijas, Luis Javier Botero y Sergio Trujillo, gerente de RIA. Para
mañana, 20 de abril, continuar la ruta hacia Santa Fe de Antioquia y posteriormente
hacia Caicedo.

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