Primera felina silvestre albina de Colombia podrá visitarse en el Parque de la Conservación en Medellín.

  • La felina albina se encuentra en el Parque de la Conservación desde el pasado 23 de diciembre del 2021, después de que la comunidad la entregara a la Alcaldía de Amalfi en noviembre del mismo año y esta hiciera lo propio ante el Área Metropolitana del Valle de Aburrá, Corantioquia y la Universidad CES, encargados de su recuperación.
  • Hasta ahora, ha sido el primer caso registrado de un felino albino silvestre en Colombia. En la actualidad, el animal tiene ocho meses y pesa 8.4 kilogramos.

Los visitantes del Parque de la Conservación en Medellín podrán apreciar desde el mes de julio la primera felina albina silvestre de Colombia.

El insólito individuo, que ahora es juvenil, tiene 8 meses y su peso es de 8.4 kilogramos. Desde el primer momento en que ingresó al Parque de la Conservación, el pasado 23 de diciembre y después de que el Área Metropolitana del Valle de Aburrá, Corantioquia y la Universidad CES acompañarán su proceso de recuperación, ha recibido atención médico-veterinaria para facilitar su bienestar.

El cuidado ha sido posible gracias al acompañamiento brindado por el equipo de Clínica y Biodiversidad del Parque, a través de pruebas de control y seguimiento que han evidenciado la resolución de la dificultad respiratoria que presentaba en los primeros meses, así como una correcta curva de crecimiento y ganancia de peso.

Adicionalmente, se ha estimulado para que desarrolle sus propias habilidades, entre ellas la caza, que en estado silvestre aprendería de su madre. Así mismo, en marzo pasado la felina albina fue sometida a una evaluación oftalmológica y de electrorretinografía bajo sedación, donde se evidenció que no tenía actividad eléctrica en la retina, por lo que se confirmó una ceguera total.

Es así como se adecúo un hábitat acorde a sus necesidades, el cual, está dotado de iluminación media porque la felina, por su condición de albinismo padece fotosensibilidad y, debido a su deficiencia visual, tiene mobiliario a baja altura y cuerpos de agua de poca profundidad.

En la actualidad, el animal ha mostrado una adaptación significativa a este ambiente, utilizando los sentidos del oído, el olfato y la mecanorrecepción y posiblemente está agudizando dichos sentidos en compensación a la ausencia de la vista.  Así mismo, la felina presenta conductas naturales en respuesta a los enriquecimientos ambientales que se le han dispuesto, mostrándose responsiva, curiosa y activa. Su respuesta conductual principal es el acecho y la simulación de depredación, el cual es un comportamiento normal en los felinos.

Los equipos técnicos del Parque de la Conservación, el Área Metropolitana del Valle de Aburrá, Corantioquia y la Universidad CES, adelantan un seguimiento permanente del desarrollo del individuo para determinar su especie. En este monitoreo se ha evidenciado que desde los cinco meses de edad superó el peso de un yaguarundi y actualmente se acerca al peso de una hembra de ocelote adulto. Sin embargo, es necesario esperar a que culmine el periodo de crecimiento y desarrollo de todos los caracteres diagnósticos para confirmar que tipo de felino silvestres.