Lewis Hamilton ya mira de reojo su futuro en 2023.

Lewis Hamilton sabe que este este año le va a ser prácticamente imposible lograr su octava corona. Ahora mismo es sexto en la general de pilotos con ‘sólo’ 50 puntos. Está a 75 del líder, un Max Verstappen que ya le derrotó el año pasado. Aunque aquella historia fuera muy diferente… Y lo que es peor para el de Stevenage es que su propio compañero de equipo, George Russell, le está superando constantemente (el ’63’ es cuarto con 83 puntos).

Así las cosas, el heptacampeón sabe que debe seguir luchando, pero lógicamente ya piensa en el año que viene. El W13 no es precisamente el coche deseado por Lewis, por lo que el británico insta a su escuadra a que tenga mucho cuidado a la hora de ponerse a trabajar en el monoplaza de 2023. “Creo que tenemos que descubrir lo que está mal en este coche antes de hacer otro. Si simplemente empezamos a hacer otro coche, podríamos equivocarnos con facilidad. Así que creo que se trata de controlar éste por completo, algo que todavía no hemos hecho y eso nos dará una guía de hacia dónde ir. Definitivamente hay una gran cantidad de cosas que no querría de este coche en el monoplaza del próximo año, así que ya las he incluido“, ha enfatizado el ’44’ en declaraciones recogidas por ‘Race Fans’.

Baño de realismo

Por su parte, Toto Wolff ha señalado cuáles son los problemas actuales de las ‘flechas plateadas’. “Creo que no hemos vuelto a sufrir de ‘porpoising’. Tenemos ‘bottoming’. Golpeamos el suelo de forma diferente, el coche es demasiado rígido, demasiado bajo”, ha confesado el jefe de Mercedes. Y, acto seguido, ha dejado claro que siguen sin tener opciones de competir con Red Bull y Ferrari. “En Mónaco la distancia respecto a los rivales fue la misma que en la clasificación de Barcelona, así que probablemente es realista la posición en la que terminamos. El coche es bueno para terminar en quinta y sexta posición y Norris nos venció, pero no deberíamos esperar ningún milagro, sobre todo en el Principado”, ha sentenciado.

Wolff no descarta un cambio de enfoque

Hace sólo tres semanas, saliendo de Miami, el CEO del equipo, Toto Wolff ya presentaba la seria disyuntiva a la que se enfrentan ahora en la factoría de Brackley, donde este mes de junio se inician, como en todos los equipos, los primeros trabajos sobre el coche de 2023, que sería el W14.

“Claramente (el W13) es un concepto muy sensible. En algún momento, por supuesto, llega el momento en que tenemos que decidir qué vamos a hacer el próximo año. Pero ya no es como antes, cuando podías descartar un año para concentrarte en el siguiente. Las reglas se mantienen prácticamente iguales en 2023″, explicaba sobre la próxima temporada

El dirigente austriaco iba más allá al ser cuestionado directamente sobre volver a los pontones. “No descartaría nada. Pero necesitamos darles crédito a toda nuestra gente que ha construido grandes coches en el pasado y creemos que ese es el camino a seguir”, matizaba Toto

“Tenemos que mirarnos en el espejo. Por el momento seguimos siendo fieles al concepto actual. No estamos mirando al vecino para ver si es más bonito o no. Antes de que podamos cambiar a otro concepto, primero tenemos que entender dónde están mal las cosas”. En este sentido, la próxima cita de Bakú (10-12 de junio), con su larga recta de más de un kilómetro y una en las que más se adelanta del calendario, podría marcar el futuro del W13. Si ya son competitivos como para luchar por la victoria, sobre todo Lewis Hamilton, el concepto de pontones planos y verticales no estaría en vía muerta de forma definitiva.

Por: MC