Karl Troller: “Soy como Bogotá: una ciudad donde llueve y hace sol al mismo tiempo”

 

Entrevista de Pantalla & Dial: Karl Troller: “SOY COMO BOGOTÁ: UNA CIUDAD DONDE LLUEVE Y HACE SOL AL MISMO TIEMPO”

Por Édgard Hozzman Londonderry New Hampshire VII-21-016

Karl Troller es la transición perfecta de la generación de finales de los años sesenta --lapso que habitó en su niñez y que tuvo eco en su personalidad--, en la que hay huellas manifiestas de la cultura hippy, de la informalidad, de la rebeldía e ironía contra lo establecido y del buen gusto por el Rock, pasión que lo sedujo lo que lo llevo a conformar “Jakel Batts”, agrupación que le dio la oportunidad de conocer a Eduardo Arias el complemento perfecto para proyectar su talento como humorista, escritor y guionista de Zoociedad, espacio en el que tuvo la oportunidad de conocer a Jaime Garzón, a quien considera inclasificable, fue su amigo y compañero de trabajo.

La Revista Chapinero catapultó al binomio Troller & Arias como escritores, con un alto sentido de humor negro según Troller, heredado de su padre.

Hoy después de haber recorrido más de medio siglo de su existencia se siente realizado como padre, la paternidad para Karl es el rol de vida.

En “Los Originales” es la voz amable, experimentada y serena que da calidez a la irreverencia de Jaime Sánchez Cristo, sus acotaciones siempre están de acuerdo a su intelecto y filosofía.

--¿Es buen catador de Whisky? ¿Cuál es el mejor?
--No soy catador de whisky, aunque he probado varios. Definitivamente no disfruto los de Single Malt, salvo sus envases, y el Johnny Walker de sellos de colores más allá del Sello Negro tienen un sabor demasiado fuerte. Me gusta el Buchanans, especialmente el Red Seal o los 18 años. Y un Old Parr siempre entra bien.

--¿La diferencia entre el Scotch y Whisky?
--A grandes rasgos el whisky escocés se diferencia del whiskey norteamericano en que el primero es hecho a base de cebada y el segundo de maíz. El de Kentucky es el Bourbon, que solo puede llamarse así por su denominación de origen. El que más me gusta es el Knob Creek. Y del whiskey de Tennessee, el Gentlemen Jack. Pero unas costillitas en salsa de Jack Daniel’s pueden llegar a ser tan buenas o incluso mejores que un Jack en las rocas.
Ahora, como soy fotógrafo, para mí el whisky siempre me sacará una sonrisa.

DE ZOOCIEDAD Y OTRAS SOCIEDADES

--¿Cómo nació Zoociedad?
--A Eduardo Arias y a mí nos contactó a mediados de 1990 Rafael Chaparro Madiedo, que por casualidad había estudiado en nuestro mismo colegio, el Helvetia. A él, a su vez lo había contactado Paula Arenas, que era la dueña de Cinevisión, programadora de ese entonces y quien estudiaba literatura o filosofía en los Andes con él. La idea era proponer un programa de humor para reemplazar al programa “La de los tintos”, que se emitía los miércoles por la noche. Al final, terminamos haciendo Zoociedad con Chaparro, los tres como libretistas.

--¿Cómo conoció a Jaime Garzón?
--A Garzón lo llevó Eduardo Arias al programa, ya que se la pasaba en el periódico La Prensa, de la familia Pastrana. Eduardo trabajaba allí y Garzón, alcalde menor de Sumapaz en ese entonces, iba al periódico a visitar a Juan Carlos Pastrana. A Eduardo le pareció que era un excelente imitador y que podría servir para hacer una sección en Zoociedad. Al final, el programa terminó girando en torno a él.

--¿Cómo era Jaime Garzón?
--Inclasificable. Primero, nunca llegué a intimar demasiado. Éramos amigos de trabajo, pero nunca fuera del estudio de grabación o de algunas reuniones que organizaban en la programadora. Hicimos buena química, pero profesionalmente hablando. Para mí Garzón era una persona demasiado reservada, que poco abrió su mundo personal para compartir. Aunque fue una persona muy generosa. Nos divertimos mucho, eso sí. Fue una época importante de mi vida los tres años que duró Zoociedad. Y me dio muy duro su muerte, aunque para ese entonces, ya casi ni nos veíamos. Siento que a pesar de haber estado muy cerca de él en un momento, nunca lo conocí.

--¿Se sabrá quién mandó matar a Jaime?
--Yo digo que ya se sabe. Y lo que se sabe, además, es que el crimen quedará impune.

--¿Colombia perdió la memoria con el asesinato de Jaime Garzón?
--Perdió la esperanza.

--¿Pudo haber alguien más malo que Pablo Escobar?
--Los que le achacaban todo a Pablo Escobar. La mano negra de este país que mata candidatos o los manda matar o pone bombas o comete actos terroristas o maneja el poder como le da la gana y nunca pone la cara.

--¿Cómo olvidar a Pablo Escobar?
--Olvidarlo es no asumir nuestra historia. Hay es que recordarlo siempre para no cometer los mismos errores.

--¿Vio alguna de las tantas series en homenaje a Pablo Escobar que le hicieron RCN y Caracol?
--Es parte de nuestra cultura. Yo no las llamaría homenajes. Creo que muchas de ellas nos mostraron parte de lo que somos. Soy partidario de recrear capítulos de nuestra historia por más dolorosos o sensacionalistas que puedan llegar a ser. Una película de la Segunda Guerra Mundial no es necesariamente un homenaje a Hitler. Por el contrario.

--¿Cuál es su escuela rockera?
-Rolling Stones, John Lennon, Jethro Tull, Frank Zappa, Mahavishnu Orquestra, Santana, The Clash, The Smiths, Peter Gabriel, y mil grupos más.

--¿Cómo nació y terminó, “Jekel Batts”? ¿Quiénes integraban esta agrupación?
--Nació para una presentación musical dentro del Colegio Helvetia en 1976. Terminó cuando nos graduamos en 1979. Éramos Jorge Bachmann, Eduardo Arias, Ernesto Thorin, Lucas Soler y yo. No hicimos gran cosa como músicos, pero sirvió para conocerme con Eduardo y empezar a trabajar en una empresa que ya lleva 40 años sin ver un peso.

--¿Chapinero fue un medio testimonial, de denuncia o ironía urbana?
--Fue una forma de apropiarnos de nuestra ciudad, de descubrirla, de aprender a amarla. Fue una ventana para poder gozarnos la cultura popular, el absurdo mundo urbano en el que vivimos y también desmitificar algunos dioses y crear otros. Nunca fuimos denuncia porque fuimos conscientes de que nuestra opinión solo nos interesaba a nosotros mismos.

--¿Quien descubrió su talento histriónico?
--Desgraciadamente mi fugaz paso por la actuación se lo debo a Luis González que creyó en mí. Yo nunca pude creerme el cuento. Sufrí con cada parlamento. Pero le agradezco su esfuerzo. Y mucha gente se acuerda de Tentaciones. Mi pecado fue haberme dejado tentar.

--¿Qué nacionalidades tiene?
--Soy colombiano. Y también soy suizo, por mi papá. Y tengo mucho de ambos. Soy irresponsable y puntual. Y mucho de ninguno. Llegué al mundo desprovisto de malicia indígena y de olfato para los negocios. Soy como Bogotá. Una ciudad donde llueve y hace sol al mismo tiempo.

--¿Cuántos idiomas habla?
--Aprendí francés en Bogotá e inglés en Miami. Es decir, hablo Fragnol y Spanglish.

--¿Por qué le gusta viajar en TransMilenio?
--No me gusta viajar en Transmilenio.

--¿Qué le pondría y que le quitaría a TransMilenio?
--Le quitaría semáforos y le pondría estaciones de correspondencia entre líneas para que funcionara como metro.

--¿Cuántos sombreros tiene?
--Unos 20, pero no uso más de cuatro.

TIEMPOS DE RADIO

--¿En su adolescencia que emisora escuchaba?
Radio 15, Radio Visión, Radio Tequendama, 105.9, la HJCK.

--¿Alguna vez fue a un concierto de “Malanga “o “La Banda del Marciano”?
--No. Era muy chiquito. Pero oía hablar de ellos y mucho tiempo después terminé siendo amigo de algunos de sus integrantes, como Augusto Martelo, Chucho Merchán y Alexei Restrepo. Lo más cercano a esa época fue haber ido a un concierto de Génesis, con Humberto Monroy, y haber oído (no visto) en vivo a La Banda Nueva, porque ensayaban en un garaje cerca a mi casa y me acuerdo que a veces llegaba del colegio y estaban tocando Emiliano Pinilla.

--¿Recuerda cuando hablo por primera vez en radio? ¿Quién le abrió micrófono?
--Me acuerdo de haber llamado algunas veces a la Emisora HJCK para opinar en los programas de Rock Adulto, de Edgar Restrepo Caro y Patrick Mildenberg. Pero la primera vez que hice un programa de radio lo hice en la Emisora Javeriana cuando estudiaba allá y me inventé Caribe y Sol en 1982, el primer programa en pasar salsa, reggae y música antillana en esa emisora.

--¿Se identificó con la cultura Hippy?
--Totalmente. Aunque nunca fui uno de ellos, puedo decir que tengo mucho de la generación de las flores. A mí me tocaron los 70 en mi adolescencia y para ese entonces estaba el disco y por fortuna, después el punk. Los 60 siguen estando en mi corazón, pero especialmente en mis pulmones y en mis oídos. La primera vez que fui a San Francisco fui a Ashbury Heights, donde había nacido el hipismo, para sentir que alguna vez, por allá en 1967, esa esquina había sido el centro del universo.

--¿Valorizado o desvalorizado el nuevo billete de 20.000 con López Michelsen?
--No estoy de acuerdo en poner a presidentes tan recientes en los billetes. Lo mejor es poner a próceres que, con todo y sus defectos, mal que bien dieron la vida por este país. No a miembros de la bancada costeña, elegidos con votos amarrados que desviaron carreteras para que pasaran por sus fincas como símbolos de nuestra moneda. Aunque, en últimas, qué es un billete. Un papel que sirve para comprar votos. Tal vez les faltó poner a Amparo Grisales sentada en sus piernas. Así los recuerdo yo.

--¿Votaría por “Timochenco" para la presidencia?
--No creo que lo haga. Pero voté por Petro, cosa de la que me arrepiento. Y también he votado por Navarro Wolff. En todo caso, no me molestaría verlo en el tarjetón. Mejor que en eso folletos de SE BUSCA que repartía el ejército.

--¿Espiritual o religioso?
--A medias ambas. Como también soy medio materialista y medio agnóstico.

--¿La dinámica a la política colombiana se la da la corruptela?
--La corrupción mueve todos los estamentos de nuestra sociedad, una sociedad basada en la malicia indígena, en la trampita, en el CVY. La política es un terreno fértil para ejercerla, pero se da en todas partes.

--¿Quién es su modelo como humorista?
--Mi gran escuela fue siempre la gente de Charlie Hebdo, el humor político francés, la ironía total. Desde que estaba en el colegio iba a la librería Tiempos Futuros a conseguir los ejemplares que pudiera, por allá en 1977. El librero Gabriel Hernández fue mi facilitador. Charlie siempre fue mi norte. Sin ellos nunca habríamos creado la revista Chapinero, ni todos los libros que después escribimos con Eduardo Arias. Me dio muy duro la masacre de enero de 2015. Un día triste, como cuando mataron a Garzón. Y ahora con todos estos atentados de ISIS, me acuerdo de esa excelente portada de Charlie Hebdo en la que salía Mahoma diciendo: “Es muy duro ser el Dios de estos guevones”.

--¿Quiénes informan a Colombia lo hacen éticamente?
--Supongo que algunos, otros no. Pero cada quién dice lo que le parece y así ha sido siempre. Cada quién maneja su ética. Lo importante es saber que no hay ninguna verdad absoluta y cada quién dice la suya, a su manera. Se trata es de no tragar entero. De dudar de todo un poco, hasta de uno mismo, y saber escoger y armar su propia versión de las cosas.

--¿Quién lo descubrió como voz comercial? ¿Cuántos comerciales ha grabado?
--Me llamó Camilo Montilla a que hiciera la voz para una cuña de Cerveza Corona. Yo le dije que no servía para eso. Desde entonces he grabado durante los últimos 25 años unas 10 mil piezas publicitarias.

--¿Es socio de la ACL?
--No. Nunca pasé el examen de locutor. Pero más allá de eso, creo que una asociación debe velar y trabajar por los intereses de su gremio. A los locutores nos toca negociar y pelear todas las cosas por nuestro lado. Nunca he sentido que haya un respaldo.

--¿Su mejor rol?
--El de papá, en el que hasta hace poco me estrené.

--¿Cómo llegó a “Los Originales”?
--Me enteré que algunas personas estaban haciendo acercamientos para alquilar la frecuencia 103.9 de Todelar. Así que le dije a mi amigo Jaime Sánchez Cristo que por qué no hacía alguna propuesta. Al final salió un solo programa y él me metió por haberle dado el dato sin creer mucho en mí. Me dio dos meses al aire. Llevo más de seis años.

--¿Se identifica con sus locuras, cree que en ellas hay genialidad?
--No me creo ni loco, ni genio. Es más, me cuesta mucho trabajo sacar mis proyectos adelante. Algunas cosas se dan naturales, y otras hay que meterles muchas horas y esfuerzo. Pero creo en lo que hago. Toda la vida me he roto el culo por mis ideas. Y todavía no estoy dispuesto a sacrificarlas por ni por plata ni por corbata.

--¿En el placer hay angustia?
--Definitivamente. Y en la angustia algo de placer.

--¿En qué medio se siente mejor, prensa, radio, televisión o internet?
--Me gusta escribir, hacer montajes y tomar fotos. Y últimamente las cosas se dan más fácil y accequibles en Internet.

--¿Santos busca la paz o el Nobel?
--Posiblemente ambas. Y yo le daría también el Oscar.

--¿Estamos los colombianos preparados para un post conflicto?
--No somos los mejores para perdonar. De hecho, parte de la violencia de este país ha sido la sed de venganza. Pero el odio también cansa. Y hay muchos que estamos dispuestos a darnos esa oportunidad.

--¿Qué está fallando en la Justicia?
--No soy un experto, pero en los países mal llamados civilizados, las cosas funcionan porque primero hay educación. Y la gente cumple con las reglas porque de lo contrario hay multas y castigos ejemplarizantes. Mientras haya impunidad, nada va a cambiar.

--¿Qué hacer para que no mueran más niños de hambre en Colombia?
--Me gustaría tener la respuesta. Pero creo que con lo que se roban los políticos y sus amigos, habría para solucionar en gran parte ese problema.

--¿Le aterra el sistema de salud de los colombianos?
--Me aterra saber que con la plata de la salud, algunos directivos construyeron condominios con campos de golf en vez de hospitales.

--¿Está de acuerdo con la Parodi de igualar a los técnicos y a los profesionales?
--No conozco la problemática.

--¿La obediencia a los políticos en Colombia es un acto legítimo?
--A los políticos solo les obedecen quienes aspiran a obtener curules o favores políticos. Y es un acto legítimo de lambonería.

--¿Cree en la evolución o en la creación?
--Estoy entre las dos. Racionalmente se cae de su peso contradecir a Darwin, pero la parte de la creación tiene su encanto. No me imagino el mundo del arte sin la Capilla Sixtina ni a mí sin echarme una que otra bendición.

--¿Ha votado por Roy Barreras?
Ni cuando era de un partido, ni cuando fue del otro. Y tampoco he comprado su libro de poemas. Aunque es lo mejor que tiene.

--¿Cómo se informa, a quien escucha, a quién lee?
--No soy fiel de ninguna emisora ni de ningún noticiero. Es más, casi nunca los veo ni los oigo. Prefiero leer. Y ahí caen periódicos, revistas de peluquería y páginas de Internet variadas. Me aburrí de Twitter y nunca pude con Facebook. Puedo decir, a mucho honor, que ando mal informado.

¿Dios y el demonio son el reflejo del ser humano?
Supongo que sí. Todas las culturas y civilizaciones han tenido los suyos. Y también son mis reflejos. A ambos les he dedicado tiempo.

--¿Por qué Colombia es tierra fértil para la corrupción y la demagogia?
Porque somos tierra privilegiada en la que se da de todo. Especialmente las malas yerbas, que nunca mueren. Y porque tenemos una educación en la que los valores son demasiado frágiles y nosotros demasiado pobres (Especialmente de espíritu) para no ser tentados por el billete, el poder y las putas.

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