Consulados, vuelos y más: el panorama para Colombia y Venezuela.

Colombia y Venezuela reabrieron este lunes la frontera entre Norte de Santander y Táchira EL TIEMPO

El presidente Petro planteó la creación de una zona integral en Norte de Santander y Táchira.

Colombia y Venezuela reabrieron la frontera entre Norte de Santander y Táchira, poniéndole fin a una sequía de siete años en las que el intercambio de bienes se volcó a la informalidad por este corredor, el más importante para el comercio bilateral.

Esta reapertura quedó precedida por el paso de camiones de carga a ambos lados de la frontera cargados de insumos médicos, papel higiénico, cajas de cartón corrugado e insumos para calzado por parte de Colombia y de bobinas de acero, aluminio y bolsas plásticas, entre otros, por el lado de Venezuela.

Además, quedó estipulado que el horario de carga para el traspaso de mercancía por los puentes internacionales Simón Bolívar y Francisco de Paula Santander estará comprendido entre las 10:00 a.m. y las 6:00 p.m., esta última, según explican las autoridades, está “sujeta a la operación de cada cruce y las necesidades de los territorios”.

El paso peatonal será entre las entre las 5:00 a.m. y las 8:00 p.m.

El puente internacional de Tienditas aún no está habilitado y, según declaró el embajador de Colombia en Venezuela, Armando Benedetti, debe ser reacondicionado.

Antes de esta decisión, el comercio bilateral se realizaba únicamente por la frontera norte en el corredor Maicao-Paraguachón-Guarero, en la frontera norte entre La Guajira y Zulia.

Mayor integración

En su alocución oficial, el presidente Gustavo Petro planteó la creación de una zona especial de integración entre ambos territorios con el fin de un mayor progreso para la población.

“Necesitamos de su acero, de su aluminio (de Venezuela). Necesariamente las dos economías tienen que integrarse, estamos hablando de una zona especial entre el Táchira y Norte de Santander para que sea una plataforma de la industrialización, para que la calidad de vida sea general, si no no tendría mucha gracia (…) La gracia del comercio es que traiga progreso para la población”, dijo el jefe de Estado.

El mandatario también señaló que espera el crecimiento paulatino del intercambio bilateral hasta los US$8.000 millones como en los años 2007 y 2008.

Lo que queda pendiente

Para ayer también se esperaba el primer vuelo comercial entre las capitales, sin embargo, ningún avión surcó los cielos y, por lo pronto, no se vislumbra ningún despegue.

La aerolínea privada Turpial Airlines, habilitada por Colombia, no contó con el respaldo de la aeronáutica venezolana y se quedó sin realizar el vuelo inaugural. Esta compañía reemplazó a la estatal Conviasa, que no puede volar a Bogotá dada las sanciones sobre ella.

La también estatal Satena estaría estudiando cuál ruta emplear para llegar hasta Caracas, ya que por la capacidad técnica de sus aviones tendría que hacer escala. Definen entre Arauca o Cúcuta.

Mientras tanto, Wingo está esperando la revalidación de su licencia de comercialización y Avianca alista planes para diciembre, mientras Latam hace lo propio para marzo.

Sobre el tema consular, el embajador colombiano Armando Benedetti señaló a primera hora de la mañana que “se trabaja” para que estos estén funcionando hacia finales del año, así como las operaciones de mantenimiento de las infraestructuras, por lo cual, por el momento el paso de vehículos particulares, así como buses, no estaría habilitado.

Desde el sector empresarial local, María Claudia Lacouture, presidente de Amcham Colombia, pidió que el próximo paso sea el regreso “de la institucionalidad para atender a la población de ambos países y los trámites de comercio exterior que serán el motor económico de la región”.

A su vez, Nidia Hernández, presidente de Colfecar, pidió a ambos países la aceleración de los trámites logísticos con el fin de repuntar el comercio.

Sistema de pagos, un punto crucial en la relación

Una de las incógnitas que ronda la reactivación de las relaciones comerciales con Venezuela es el tema de los pagos, los cuales, se estiman, podrían hacerse en dólares, al ser la moneda de facto en el vecino país, y por adelantado. El embajador Benedetti señaló que “ve posibilidades” para que se desarrolle así.

María Luisa Chiappe, presidente de la Cámara Colombo Venezolana reconoció esta preocupación y recomendó “hacer un gran análisis del comprador venezolano con el que se harán las exportaciones”.

Agregó que la institución puede colaborar en el tema. Otra de las dudas, sobre todo desde el empresariado vecino, se trata de decidir con qué mecanismo se realizará el intercambio comercial, además de una revisión del actual acuerdo para robustecer el gana-gana binacional.

Por: PORTAFOLIO