Gilberto Arenas, trasnochó, tiró cables e hizo de todo por su pasión a la radio.

A los 12 años empezó dando la hora en Pregones del San Juan, una emisora del corregimiento San José de Andes, en el suroeste antioqueño, así fue el inicio de la carrera radial de Gilberto Arenas.

Este personaje que le agradece esos primeros momentos en la radio a Hernán Gil, a quien considera su primer maestro, también tuvo la oportunidad de seguir su carrera en la misma emisora, pero en Hispania, localidad que para la época, era aún corregimiento. 

Gilberto, nacido en Andes, tuvo la suerte de hacer carrera en Transmisora Surandes, hoy de Todelar, donde estuvo por espacio de tres años, para después tomar el vuelo a Medellín, teniendo la fortuna de llegar a la emisora Claridad.

“Allí trasnoché parejo, llegué cómo supernumerario… entregaba turno a las 6 de la mañana y ahí mismo empataba con el otro turno por diferentes razones, ya que algún compañero no llegaba o tenía permiso. Fue una época muy pesada, pero resistimos” cuenta Arenas.

Después tuvo su paso por Radio Sonorama, la que antes fuera Radio Familiar y allí compartió con grandes personajes, amigos y maestros de la radio como Jorge Eliécer Campuzano y Luciano González, quien lo promocionó para que estuviera junto a Javier Hernández Bonnet en El Trabuco Deportivo, donde compartió con Pastor Londoño y Jaime Tobón de la Roche; allí empezó tirando y arrastrando cables en las transmisiones deportivas, luego pasó a anunciar cuántos tiros de esquina se habían cobrado y a ir anunciando los cambios dentro del juego.

Durante dos años recorrió con Rodrigo Londoño Pasos, los estadios del país en los partidos de visitante y después llegó a lo local.  

No alcanzó a cumplir los 10 años en Todelar y en la portería le dejó la carta don Bernardo Tobón Martínez, era como una costumbre.

La historia completa de este personaje llegará muy pronto para todos ustedes.


Redacción: Marcelo Montoya Acevedo 

Investigación: Carlos Villada Duque