Que la menopausia no la apene, ¡consulte!

Fotos | www.freepik.es | LA PATRIA | Un mínimo de 150 minutos de actividad física a la semana, le permitirán hacer más soportables los síntomas de la menopausia. Esto no debe hacerse en una sola sesión. Puede dividirse en varios días. El sedentarismo solo incrementa el problema.

“Las mujeres no tienen por qué aguantarse o sentir vergüenza de los síntomas de la menopausia. Es un proceso corporal normal. Tienen que perder el miedo a consultar y dejar atrás los tabúes”.

La frase anterior se extrajo de una conversación que se tuvo con Gloria Ospina Montoya, ginecoobstetra de la Universidad del Rosario. La profesional habló para los lectores de LA PATRIA sobre esta condición.

Aclaró: “Es el cese de la producción hormonal (estrógeno y progesterona) del ovario. Eso puede iniciarse en un promedio de 50 años, pero también puede llegar antes. Es algo inevitable”.

Ospina avanza en la promoción de la campaña El Club de la Menopausia, misión respaldada por la industria farmacéutica con la que pretenden empoderar a las mujeres con el propósito de llevarlas a conocer lo relacionado con esta etapa femenina.

“En www.elclubdelamenopausia.com encontrarán información científica y recomendaciones prácticas que les servirán a ellas y a los suyos. Es totalmente gratuita”, insistió la experta.

La médica instó a buscar ayuda especializada, puesto que la menopausia puede alterar la actividad diaria laboral y la familiar: “A la pareja, en lo que tiene que ver con la actividad sexual. Es que empieza a disminuir el deseo. Y con los hijos, que surgen ciertos problemas”, añadió.

El punto de partida

Todos tienen que entender, subrayó Ospina, que desde que nace una mujer, los ovarios poseen un número predeterminado de óvulos que van a desarrollarse a través de los años. Dijo que eso tiene un final asociado a la irregularidad de los ciclos menstruales y que la ausencia total del sangrado mensual termina en la menopausia.

“Es definitiva cuando pasa un año en su ausencia. La etapa previa puede darse en dos o tres años antes de los 50. También hay menopausias por cirugías, cuando se retiran los ovarios, no el útero”.

Agregó: “Es que eso es diferente. A quien se le quita el útero (por cáncer de cuello uterino, etc), por ejemplo, queda sin menstruación, pero tiene ovarios que producen hormonas. No tienen cambios corporales ni mucho menos síntomas. Así (respecto a las intervenciones) pasa es cuando no hay ovarios”.

La especialista sugirió la ayuda médica ante cualquier duda, más para determinar otras patologías que pueden aparecer en esta etapa de la vida. Eso, según la ginecoobstetra, ayudará a prevenir enfermedades como el cáncer de mama, el de útero, entre otras.

En síntomas

No todas las mujeres desarrollan las mismas manifestaciones. Aquí algunas de las más frecuentes, que se presentan varias veces en el día:

* Fogajes. Calores rápidos que suben de 5 a 10 minutos a la cara.

* Sudor con algo de vasodilatación.

* Alteración del ciclo del sueño, que resulta en cansancio acumulado.

* Sensibilidad emocional. Las mujeres pueden sentirse más irritables en el proceso.

* Cuadros de depresión.

* Cambios de piel, a uno o dos años de iniciado el proceso y a razón del adelgazamiento de la misma. Hay alteraciones en coloración y textura.

* Modificación de la mucosa vaginal que se traduce en pérdida de la lubricación y elasticidad. Esto la lleva ser más sensible y hace que sean molestas, por ejemplo, las relaciones sexuales. Hay incomodidad por la penetración.

En resumen

“Existen hidratantes y lubricantes para hacer que el tejido vaginal vuelva a tener un poco más de elasticidad y cambien sus condiciones. Algunas terapias de sustitución hormonal también están para beneficiar el estado general y modificar -para bien- el estado anímico, disminuyendo los fogajes, mejorando lo emocional, etc. Hay que evitar la automedicación”: Gloria Ospina Montoya.

“Una alimentación balanceada y dirigida por un profesional, con algo de suplementación, le harán más fácil el tránsito por este periodo a la mujer. Hay que evitar el exceso de grasas, azúcares, lácteos y de harinas. Hay que tener un peso acorde a la talla. No es conveniente fumar ni las bebidas alcohólicas”.

“Hay que recibir un poco más de sol para potenciar la vitamina D, crucial para los huesos y distintos procesos corporales”.

Por: LA PATRIA