Van tras el Vuelo de la cometa: programa de liderazgo e inteligencia emocional.

Forman docentes para entender emociones y ayudar a identificar y construir metas de estudiantes.

La profesora Verónica Osorio participó el año pasado como voluntaria en el proyecto Vuelo de la cometa. Lo define como un mapa de sueños o como un proyecto de vida. Y en la práctica: “es para reconocer emociones de estudiantes con el propósito de ayudar a manejarlas y a construir sus metas”.

Ella recibió la formación para replicarla en la Normal de Caldas. Su idea en este 2022 es compartir experiencias con alumnos del colegio de la vereda La Cabaña, de Manizales, donde enseña.

Las fundaciones Ismael Cala y Momentia buscan formar, en los próximos cinco años, a 11 mil jóvenes en inteligencia y liderazgo emocional en el departamento, por medio del Vuelo de la Cometa.

El proyecto está dirigido a alumnos entre los 12 y los 17 años. Este año comenzó la segunda cohorte con 30 maestros y 500 jóvenes.

Verónica añade: “Los seres humanos no nacimos con esa inteligencia emocional. La debemos ir desarrollando, requerimos habilidades y cierto conocimiento sobre emociones”.

Ella reconoce que maestros y estudiantes necesitan de apoyo de expertos que brinden herramientas y estrategias con el propósito de reconocer emociones.

Expresa: “No hay emociones buenas y malas. Siempre nos enseñaron que estar alegre es una emoción positiva y que sentir miedo, enojo es negativo. En realidad es cuestión de manejarlas y aprender de ellas. No debemos enojarnos o reprochar a quienes sienten estas emociones”.  

Replican

Rubén Darío Ospina es el presidente de Momentia. Indica: “Nos dimos cuenta de que era en las aulas de clase donde podíamos hacer algo por la sociedad. Es diseñar, construir y echar a volar un sueño. Lo implementamos en Viterbo, Anserma, Filadelfia, Villamaría y aquí en Manizales con 517 jóvenes”.

Ángela María Salazar, jefe de la Oficina de Infancia, Adolescencia y Juventud de la Alcaldía, dice: “se busca fomentar en líderes juveniles la inteligencia emocional y el liderazgo como habilidades para la vida, es fundamental en el desarrollo personal”.

De cerca

LA PATRIA habló con Juan Pablo Casemiro, cofundador y vicepresidente de la Fundación Cala:

-¿Cómo aplican el Vuelo de la cometa?

A docentes les enseñamos cómo hacer una encuesta de inventario, en qué están esos jóvenes social y emocionalmente. Son jóvenes que tal vez han pasado por situaciones difíciles en casa. Queremos que los profesores entiendan dónde están, cuáles son las cosas y herramientas que les faltan, basados en esas. Identificar lo que es emoción inteligente, cómo ser consiente, cómo aprender a usar mentalidades. En este caso, diariamente, cómo crear hábitos buenos, trabajar en equipo.

-¿Cómo le hacen seguimiento al proceso?

El programa de 12 semanas se va midiendo cada 4 semanas. Se miden el procedimiento con los docentes, cómo les va. Hacemos encuestas al principio, en medio y al final. Ahí captamos información, datos para seguir mejorando. También cosas que llamen la atención para nosotros modificar más el contenido, basados en esas respuestas.

-¿Cuáles son hábitos ideales?

Por ejemplo, seleccionar amigos adecuados. A veces los jóvenes se van con lo que venga. El dicho de las abuelas, dime con quién andas y te diré quién eres, entonces cuando no sabes lo que quieres, no tienes objetivos, no tienes pasión, no sabes tu propósito. El que te llame la atención te vas a ese camino y muchas veces no son personas positivas, especialmente hoy en día con el incremento de las bandas que están buscando pobres vulnerables. Cuando eres vulnerable te vas con la corriente. Entonces, les enseñamos cómo ellos mismos pueden identificar sus objetivos, su meta, qué quieren lograr, le traemos invitados para que sean ejemplares.

-¿Se habla de personas vulnerables, sobre todo por lo económico?

La depresión, ansiedad no discriminan. Puede ser un niño muy bien económicamente, inteligente, como ha habido muchos casos, como un niño de bajos recursos que no sabe qué más hacer porque se ha rendido cuando lo han abusado por tanto tiempo. Entonces no discriminan y los problemas y los retos son amplios en todos los países. Son niños pueden quedar marcados para toda la vida por diversas situaciones.

-¿Seguro encuentran cosas buenas también?

Hay un millón de cosas más buenas que malas. En eso nos enfocamos. Nos hemos encontrado con chicos que quieren emprender en sus regiones y quedarse allí generando su propio emprendimiento, pensando también en su comunidad. Queremos ir un poquito más allá, en entregarles herramientas emocionales y apoyarlos para que allá tengan éxito en sus emprendimientos.

-¿Cómo identificar comportamientos en salud mental?

Los jóvenes demuestran ciertas características. Por ejemplo, el joven que se va a suicidar, suele quedarse solo, son antisociales muchos de ellos. A veces uno ni puede adivinar quiénes son. En los talleres hablamos de esos síntomas, signos, características. Una es para que ellos se comuniquen más y sean más abiertos, a veces el que va a tomar una decisión tan drástica y el que está en depresión, no lo comparte. Les queremos enseñar a los profesores que queremos escuchar lo que sea y estar en comunicación con los padres. observación constante.

-¿Qué hacer en los colegios para alertar sobre esos comportamientos?

Esos casos se convierten en depresión por meses o años sin asistencia, sin un profesional que entregue modelos para mejorar ese niño. Negamos que hay problemas de salud mental. Si tú vas a un psicólogo, tú eres un loco. Tenemos que prevenir y tomar acciones. Es más proactivo cuando tú como profesor veas que este niño está haciendo ciertas cosas no muy sociales, no muy común, vamos a identificar eso y atacar la situación. Ahora, es complicado para un profesor con 3 clases de 30 estudiantes. Además, técnicamente ese docente no es la persona adecuada porque no tiene esa capacitación, pero por lo menos puede referir al psicólogo y reportar, por ley debería hacerlo.

Juan Pablo Casemiro, vicepresidente de la Fundación Cala, en una charla.

Por: LA PETRIA