Zha-Sua: marroquinería “descaradamente atrevida”.

Zha-Sua

La marroquinería es un arte de vieja data en Colombia. Atendiendo a lo anterior y buscando dar a conocer al mundo la mano de obra colombiana, Mónica Montaño y Andrés Fonseca, una pareja de diseñadores industriales bogotanos, decidieron fundar Zha-Sua en 2016, un emprendimiento dedicado a la elaboración productos y accesorios “descaradamente atrevidos”.

Se trata de elementos hechos 100% de cuero tanto para hombres como mujeres, que están a la vanguardia de las nuevas tendencias de la industria; llenos de color y generadores de identidad. Lea más en la sección emprendedores y emprendimiento.

Los dos aprendieron en el Servicio Nacional de Aprendizaje (SENA) a hacer marroquinería y a partir de eso nació una pasión que no conocían. Si bien Fonseca había realizado proyectos con el calzado y la marroquinería, para los dos estaba claro que es “muy diferente como diseñador pensar en algo que se pueda hacer a hacerlo”.

Montaño explica que viajó a Francia y fue en esa aventura donde decidió crear Zha-Sua: “Me di cuenta que afuera el artesano del cuero no es cualquier persona, allá es como una eminencia. Pensé en ese momento que en Colombia se hacen cosas mucho más bonitas. Ahí entendí que yo quería mostrar lo que en Colombia podíamos crear, no solo en la parte artesanal sino en nuestro desarrollo como creativos”

“Al principio hacíamos productos muy feos”, reconoció Montaño, “los tenemos guardados porque pensamos mostrarle a la gente en algún momento cómo fue al inicio, no era nada parecido a lo que hacemos ahora”. 

Empezaron poniéndole a sus productos “detallitos de color”, manteniendo siempre una línea sutil, una práctica que mantuvieron durante los primeros años de Zha-Sua. Más adelante se arriesgaron y le apostaron a la creación de referencias con más colores, desligándose de los colores neutros. 

Montaño afirma que buscan con su emprendimiento “generar una identidad. Creemos mucho en la psicología del color y sabemos que cuando una persona tiene un mal día y se rodea de colores que no aportan energéticamente, los hace sentir peor. En cambio, si una persona tiene un mal día, puede que el color no lo solucione, pero la vibra es diferente cuando se rodea de los colores que la hacen feliz. Por eso nuestros productos son así de coloridos, los llamamos ‘descaradamente atrevidos’, e invitamos a la gente a que no le tenga miedo al color”.

Todos los productos que maneja Zha-Sua son hechos en cuero. Siempre lo mantenemos con el respeto que merecen por la vida que dio ese material. Tenemos una cadena productiva que lo que busca es aprovechar el 100% de la materia prima, hacemos desde lo más grande hasta lo más pequeño y dentro de los residuos estamos generando un nuevo proyecto que estamos trabajando para su lanzamiento”, dice. 

En lo que respecta al origen del nombre de la marca, la cofundadora de Zha-Sua explica que en la lengua de “los chibchas, la representación de la noche y el día es el sol y la luna, entonces Zha es luna y Sua es sol, de ahí nació el nombre de nuestro emprendimiento”. 

Sobre su valor agregado, anota que Zha-Sua ofrece productos exclusivos con una producción consciente. No manejan producción a gran escala sino el slow fashion, productos 100% creados por Montaño y Fonseca y cuyo objetivo principal es la funcionalidad. 

“No solo pensamos en la belleza del producto como tal, aunque es importante para nosotros como identidad para la persona, que el cliente se identifique con él, sin embargo, la función es supremamente importante. De ahí que evaluamos el uso del producto y lo que la persona necesita de este para desarrollarlo”, acotó.

Un ejemplo de ello es el morral Papillón, que tiene dos usos diferentes y les dio el pase para ganar la convocatoria del Fondo Emprender del SENA, una iniciativa creada por el Gobierno Nacional de Colombia para financiar proyectos empresariales, con la cual recibieron capital semilla. 

“Papillón significa mariposa en francés. Es un morral que se convierte, se puede usar como morral o se le puede desprender un bolsillo y se tiene un segundo producto, una cartera. Lo diseñamos pensando en las personas, porque cuando van a trabajar o a la universidad, pueden llevar su computador en el morral, pero si después van a salir a algún evento o a encontrarse con alguien, solo deben retirar el bolsillo de adelante y tienen un producto distinto”, explica. 

Entre las bondades que destaca Montaño sobre el morral Papillón y el mérito para ganar la convocatoria está, en primer lugar, que se trata de una única compra en la que se obtienen dos productos, sin gastar dinero adicional, por lo que clasificaba en el principio de sostenibilidad. En segundo lugar, es un producto cuya versatilidad y color puede hacer que muchos se identifiquen con este.

“Nosotros nos regimos bajo tres pilares: primero, que sea un producto duradero, con el que no se tenga que estar consumiendo a menudo, sino que un solo producto satisfaga por mucho tiempo las necesidades. Segundo, que sea un elemento que identifique a la persona y le permita mostrar quien realmente es. En tercer lugar, buscamos que sea un producto sostenible, indica.

Entre la amplia gama de productos que maneja Zha-Sua, más de 50 referencias, como llaveros, billeteras, tarjeteros, bolsos, morrales, cosmetiqueras, cinturones, entre otros elementos de marroquinería, los compradores pueden encontrar precios desde los $20.000 hasta los $200.000. 

El primer mercado donde comenzaron a comercializar la marca fue Bogotá, creciendo por el voz a voz y luego dieron el salto a las redes sociales, donde lograron la expansión de la marca.  En la actualidad, los principales mercados de Zha-Sua son Bogotá, Medellín y Cali, aunque tienen envíos para todo el país. 

En lo que compete al mercado internacional, Montaño señala que “hay una persona que viene a Colombia y lleva nuestros productos para comercializarlos en Chile. Zha-Sua también ha llegado a Canadá y Estados Unidos“. 

El papel de las redes sociales

La cofundadora de Zha-Sua destaca que los inicios de su emprendimiento se dieron en las redes sociales, no obstante, sin descuidarlas, también han participado en ferias y eventos.

“Abrimos Facebook e Instagram y a medida que pasaba el tiempo todo lo volcamos a nuestras redes. Después de crear nuestro perfil en esas redes de Meta y el capital semilla que recibimos, empezamos a asistir a ferias acá en Bogotá como las que se realizan en Usaquén. Luego participamos en la Feria del Hogar y hace un par de años comenzamos a asistir a la feria EVA Boulevard, que la hacen en el Parque de la 93 en mayo, septiembre y diciembre, ellos nos dieron la oportunidad de crecer ahí”, señala.

El recorrido por las redes sociales de Meta ha sido caminado por los emprendedores paso a paso. Montaño precisa que en un comienzo Facebook era la red social más importante para Zha-Sua.

“Yo me encargo del desarrollo y diseño de nuestras redes. Cuando iniciamos, Facebook era muy importante para nosotros porque era la plataforma donde mostrábamos nuestros productos sin tener un punto físico y nos permitió llegar a muchas personas, nos dio visibilidad, más de lo que podiamos lograr en un local para ese entonces. Facebook nos da visibilidad para quienes no tenemos un músculo económico con el objetivo de que nos vean”, anota. 

Zha-Sua no solo hace presencia en Facebook, también cuenta con un perfil de Instagram la cual, a juicio de Montaña, les permite dar a conocer al público el valor de su marca.

Cuando llegó Instagram fue una revolución total porque en Instagram era mostrar nuestra imagen como tal y, más allá de eso, era mostrarnos a nosotros creativamente. Con Instagram sentimos que podemos expresar lo que verdaderamente somos como marca, ese sin miedo al color, esa atención al detalle, cómo creamos y prensamos nuestros productos, de dónde nos sale la inspiración. Ahí la gente se entera de verdad de paso a paso y de la esencia de la marca. Nuestro canal de ventas es Intagram y de ahí migran los clientes a WhatsApp. Manejamos las tres redes sociales”, detalla. 

La emprendedora explica que Facebook la emplean para el crear anuncios, mientras que Instagram es la ventana para dar a conocer la marca y hacer que las personas lleguen para contactarse con Zha-Sua por WhatsApp.

“Por medio de Facebook e Instagram nos llegan mensajes de todo el mundo, diciéndonos que les gustaría que lleguen nuestros productos hasta allá, e incluso hemos recibido propuestas de marroquineros en el exterior que se ofrecen para confeccionar nuestros productos allá”, añade. 

Sin las redes sociales no podríamos llegar a ser lo que somos ahora. Las redes sociales nunca representaron para nosotros dinero, sino creatividad y el poder mostrarnos como marca”, concluye Montaño.