Libertad y mejores condiciones de vida para 113 animales de la fauna silvestre en Antioquia.

  • El Área Metropolitana del Valle de Aburrá, Corantioquia y la Universidad CES, hicieron posible en la región del Magdalena Medio antioqueño, la liberación de los individuos silvestres que, al parecer, eran provenientes del tráfico ilegal de fauna en la región.
  • Entre los animales liberados, se encuentran 10 tortugas morrocoy (Chelonoidis carbonarius), 6 iguanas (Iguana iguana), 91 tortugas hicoteas (Trachemys callirostris), 2 boas constrictoras (Boa constrictor), 3 pisingos (Dendrocygna autumnalis) y una zarigüeya (Didelphis marsupialis).     
  • Algunos de los reptiles fueron rescatados por la Policía Nacional y, posteriormente, entregados a las Autoridades Ambientales.

Devolverlos a sus lugares de origen, donde pudiesen cumplir con todas sus funciones biológicas y naturales, era el compromiso del Área Metropolitana del Valle de Aburrá, Corantioquia y la Universidad CES, para llevar a cabo la liberación de 113 animales de la fauna silvestre, entre los que se destacan 10 tortugas morrocoy (Chelonoidis carbonarius), 6 iguanas (Iguana iguana), 91 tortugas hicoteas (Trachemys callirostris), 2 boas  constrictoras (Boa constrictor), 3 pingos (Dendrocygna autumnalis) y una zarigüeya (Didelphis marsupialis).

Durante el procedimiento, las Autoridades Ambientales explicaron que la mayoría de los reptiles liberados iban a ser traficados para el consumo de carne y huevos. Además, algunos de ellos muy probablemente serían  utilizados por algunos ciudadanos como mascotas.

Catalina Díaz Vasco, bióloga del convenio interadministrativo  entre el Área Metropolitana del Valle de Aburrá, Corantioquia y la Universidad CES, explicó que los animales fueron liberados en una reserva natural, en la cual podrán desarrollar todas sus habilidades ecológicas. Además, hizo énfasis en que la mayoría de las tortugas que regresaron a sus lugares de origen,  pertenecen a las especies hicoteas y morrocoy, las cuales, las primeras viven en ambientes semi acuáticos y se alimentan de peces, anfibios y materia en descomposición. Mientras que las segundas, conviven en ambientes terrestres, generalmente bosques y se alimentan de pastos, frutas, carroña y materia vegetal.

Díaz Vasco dijo también que las dos especies de tortugas liberadas se encuentran en estado vulnerable según la Resolución 1912 de 2017 emitida por el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, pues su sobre explotación, la pérdida de hábitat, las especies invasoras y el tráfico ilegal, son los factores que llevan a la perdida de poblaciones, amenazando la supervivencia de dichos reptiles.

La reserva donde fueron liberados los animales cuenta con 75 hectáreas de bosque natural secundario y es rica en  fuentes hídricas, donde el eje articulador es el Río Magdalena. Es así como este lugar se convierte en un hábitat con amplia variedad de especies silvestres, entre los que también se encuentran ocelotes, manatíes, monos aulladores, chigüiros, guacharacas, bocachicos, caimanes del Magdalena, nutrias, tortugas de río, garzas, entre otros.

Por ahora, mientras que los 113 animales gozan de sus hábitats, el  Área Metropolitana del Valle de Aburrá, Corantioquia, la Universidad CES y la Policía Nacional hicieron un llamado para que la ciudadanía pare el tráfico de la fauna silvestre y alerte en caso de ser necesario, cualquier situación donde los individuos puedan verse vulnerables ante el tráfico ilegal de fauna.