Historia de Ucrania: una nación marcada por su relación con Rusia.

La historia de la nación ucraniana ha estado durante siglos fuertemente ligada a Rusia. Ambos estados reclaman su origen en la Rus de Kiev medieval, aunque no se puede hablar de un estado ucraniano como tal hasta 1917. En este último siglo, Ucrania ha vivido durante décadas bajo el poder de Moscú y también ha afrontado desastres humanitarios de grandes proporciones. Con la llegada de su independencia en 1991 la sombra del Kremlin siempre ha estado presente al igual que las divisiones internas. 

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Por: Álvaro Cordero

La invasión rusa a Ucrania se ha tomado el foco mediático de los últimos días por la importancia que representa. Vladimir Putin hizo referencia, en uno de sus discursos previos al ataque ruso, al origen de Ucrania a partir de la Unión Soviética y llegó a desconocer que este país tenga una tradición de Estado genuino. ¿Pero es esto cierto? Para averiguarlo lo mejor es penetrar en la historia de Ucrania y definir los lazos que han unido y unen a los dos países.

Para ello toca remontarse a la edad media. A tiempos de la Rus de Kiev. Esta federación de tribus eslavas dominó una gran parte de la estepa europea entre los siglos IX y XIII. Bajo el mando de la poderosa dinastía rúrika se pasó del paganismo eslavo al cristianismo ortodoxo en el año 987, base fundamental para el forjamiento de una cultura común que resistió a las sucesivas invasiones mongolas y se mantuvo por siglos. Independientemente de que hubiera un dominio lituano, polaco o del Imperio ruso. Es en este punto donde tanto Rusia como Ucrania consideran que está su estado fundacional.

Experiencia efímera del estado ucraniano independiente

Pero no se puede hablar de un estado ucraniano en sí hasta 1917. Ese año el imperio ruso se retira de la I Guerra Mundial y en territorio ucraniano se desata un vacío de poder alentado por la guerra civil rusa. En este contexto, se crea en Kiev la República Popular Ucraniana, donde se concentran las aspiraciones nacionalistas ucranianas, y la República Popular Ucraniana de los Sóviets creada por Vladimir Lenin en Járkov. Los bolcheviques y la República Polaca fueron los grandes enemigos de la efímera independencia ucraniana, que finalmente sucumbió en 1921.

De esta forma, el oeste de Ucrania quedó bajo control polaco, mientras el resto del territorio se conformó en 1922 como la República Socialista Soviética de Ucrania.

Holodomor, la gran hambruna de Stalin

Los años siguientes estuvieron marcados por la rusificación del territorio y la persecución de cualquier atisbo de nacionalismo ucraniano. Bajo el mando de Iosif Stalin se sufrió una gran hambruna entre 1932 y 1934, el conocido como Holodomor. Se estima que solo en Ucrania murieron entre 1,5 y 4 millones de personas. Aunque podían ser hasta 12 millones en el resto de los territorios de la URSS.

Tras la caída de la Unión Soviética, se descubrieron fuertes indicios de que estas hambrunas fueron provocadas. Actualmente, Ucrania y otra veintena de países lo consideran genocidio e instituciones como Naciones Unidas o el Parlamento Europeo lo califican de crimen contra la humanidad.

Pero los desastres humanitarios continuaron para Ucrania. La Segunda Guerra Mundial trajo la Operación Barbarroja en 1941 y la invasión de la Alemania nazi. Prácticamente todo el territorio ucraniano quedó bajo control alemán por casi dos años, incluida Kiev que soportó dos batallas y asedios.

Una en 1941 que propició la entrada alemana y otra en 1943, con la reconquista soviética. Durante el inicio de la contienda hubo significativos apoyos ucranianos al invasor alemán, aunque con el tiempo la hostilidad nazi hizo que esta simpatía decayera. En el conflicto fallecieron cientos de miles de ucranianos y la nación quedó prácticamente devastada.

La incorporación de Crimea a la República Socialista Soviética de Ucrania

El final de la guerra trajo ganancias territoriales. La región histórica de Galitzia, que había pertenecido a Polonia tras la Primera Guerra Mundial, pasó a manos soviéticas en Ucrania. Además, tras la muerte de Stalin en 1953 llegó al poder Nikita Kruschev, que permitió la anexión de Crimea a Ucrania en 1956. El territorio tenía una mayoría rusa, pero el movimiento fue considerado como simbólico porque el poder central seguía residiendo en Moscú. Sin embargo, esta acción traería consecuencias en el futuro.

El poder soviético continuaría por unas décadas más, pero comenzó a languidecer tras el mayor accidente nuclear de la historia. El 26 de abril de 1986 explotó uno de los reactores de la central nuclear de Chernóbil. El desastre contaminó miles de kilómetros cuadrados con niveles de radiación extremadamente altos y golpeó seriamente a la reputación de la URSS. No se sabe actualmente el número de fallecidos y afectados como causa de esa radiación, pero se estima que fueron miles.  

Final de la URSS e independencia

Es en este contexto en el que comienza el final de la Unión Soviética, que se materializa en 1991. El 24 de agosto de ese año el parlamento ucraniano declaró la independencia. Posteriormente ratificada el 1 de diciembre de 1991 por medio de un referendo. Este paso, junto con la posterior firma del Tratado de Belavezha certificaron el final de la URSS y el reconocimiento como estado independiente de Ucrania.

Su primer presidente fue Leonid Kravchuk, aunque desde 1994 y hasta 2005 el hombre fuerte en Kiev fue Leonid Kuchma, un político ligado a Moscú que gozaba de gran apoyo en el este y sur del país.

En 2005 llegó al poder Víktor Yúshchenko, el primer presidente alejado del Kremlin, tras ganar a Viktor Yanukovich, la opción oficialista favorita. La victoria se dio tras un balotaje que se tuvo que repetir por indicios de fraude. Pero Yanukovich supo rehacerse y ganar las elecciones de 2010, volviendo a llevar a Ucrania a la esfera más próxima a Moscú.

Sin embargo, nunca pudo terminar su mandato. Entre noviembre de 2013 y febrero de 2014 miles de ucranianos contrarios al presidente se tomaron las calles y lo derrocaron. Fue el conocido como Euromaidán. ¿El pretexto de las protestas? La suspensión de acuerdos comerciales con la Unión Europea. Detrás de las manifestaciones estuvieron grupos europeístas y contarios a Moscú, aunque también actores políticos de la extrema derecha ucraniana.

Inicio del conflicto e invasión rusa

La caída de Yanukovich solo fue el inicio de la crisis. Crimea, una región de mayoría rusa, aprobó un referendo para unirse a Rusia en marzo de 2014 que no fue reconocido. Sin embargo, su anexión se efectuó pese a las protestas de la comunidad internacional.

Y en junio, las regiones de Donetsk y Lugansk votaron en dos referendos convertirse en Republicas Populares independientes. La razón fue la misma, la mayoría de su población es rusa. Este último paso desató un conflicto armado entre prorrusos y el poder central, ya en manos del expresidente Petro Poroshenko, que hasta la fecha ha dejado más de 14.000 muertos y que no se ha detenido en más de 8 años a pesar de la firma de los acuerdos de Minsk en 2015. Es en este contexto en que se produjo la invasión de Vladimir Putin a Ucrania.

Es en este contexto en que se produjo la invasión de Vladimir Putin a Ucrania. Con la excusa de que se estaba cometiendo un genocidio contra las poblaciones de Donetsk y Lugansk el presidente ruso reconoció sus independencias e intervino en Ucrania. Pero su ofensiva militar no se circunscribió a estas regiones, sino que atacó a toda Ucrania. Aún hay muchas preguntas por resolver en torno al futuro de Ucrania cuya respuesta solamente conoce Vladimir Putin.

Por: France 24