El uso de la tecnología, determinante para salvar a la mariposa monarca.

Distintas organizaciones e industrias están recopilando datos para dar a las mariposas rutas de vuelo con las plantas adecuadas para alimentar su viaje.

Estos son tiempos preocupantes para la mariposa monarca. Sequías, cambio climático, pesticidas y el declive del algodoncillo, las plantas de las que se alimentan las orugas, han puesto a estas importantes criaturas en peligro de muerte.

Así comienza a plantear esta problemática la Doctora Dawn Wright, científica principal de Esri, quien además ayuda a fortalecer la base científica para el software y los servicios de la compañía, a la vez que la representa ante la comunidad científica.

Según lo explica, el número de monarcas ha disminuido en todas las principales rutas migratorias. “Las monarcas que migran a la costa de California se desplomaron en más del 99 por ciento en los últimos años, antes de experimentar una modesta recuperación en 2021, lo que sorprendió a los científicos”.

A esto se suma que el 15 de diciembre de 2020, el Servicio de Pesca y Vida Silvestre de Estados Unidos determinó que la inclusión de las mariposas monarca en la Ley de Especies en Peligro de Extinción está justificada, pero se ha retrasado debido a otras prioridades.

Para Rafael Aramendis, gerente general de la empresa de consultoría Suricata, se debe tener mucho cuidado al mencionar un posible riesgo de extinción de esta especie. Aramendis asegura que lo que existen son unos patrones migratorios de las mariposas monarca que se ven afectados –efectivamente– por el cambio climático y por todo el tema ambiental.

Agrega que la migración de las monarcas es algo que lleva muchísimo tiempo y en donde estas mariposas, por factores ambientales en la parte norte del continente, viajan a otras zonas del hemisferio para tener mejores condiciones y para procrear.

“Al referirse de migración masiva hay que tener cuidado con el término, pues este no se puede igualar al de una extinción. Si bien hay reportada una baja por los efectos ambientales en los patrones de migración, hablar de extinción masiva desde ya me parece complicado”, afirma Aramendis.

Algunas estrategias

Ante esta situación, de acuerdo con la científica de Esri, los ciudadanos y la industria están tomando medidas. Revela que desde 2015, una coalición llamada Rights-of-Way as Habitat Working Group ha estado empleando creativamente herramientas de mapeo para reunir a los socios de energía y transporte (ferrocarriles, servicios eléctricos, compañías de tuberías, departamentos estatales de transporte (DOT, por sus siglas en inglés) para utilizar rutas largas y estrechas, y franjas de tierra para dar a las mariposas rutas de vuelo con las plantas adecuadas para alimentar su viaje.

Ese Grupo de Trabajo de Derechos de Vía como Hábitat incluye a científicos, silvicultores, administradores de tierras, activistas, abogados y educadores que luchan para salvar a la monarca con un enfoque geográfico.

En lo que respecta a las rutas, Aramendis sostiene que ahí lo que se puede hacer es una mezcla entre varias ramas del saber. Lo primero, coincide, es mapear las rutas de la migración masiva a través de herramientas como los Sistemas de Información Geográfica (SIG), para conocer exactamente cuál es el patrón de migración, las temporadas, las áreas, la población que emigra, etcétera.